Turismo

Ceuta Marinera y Gastronómica

 

a vocación marinera de la ciudad es secular como tenía que ser al estar rodeada toda la península de la Almina por los mares que se entrelazan en pleno Estrecho de Gibraltar. Por eso la pesca fue baza muy importante en la actividad económica, formándose barriadas como la de la Almadraba en la que sus habitantes inicialmente eran sólo pescadores. Puerto Pesquero

Al ser el mar ceutí, pasó de diversas especies en un flujo y reflujo constante para ahovar, dio origen a la instalación de almadrabas, industrias conserveras y salazones.

Las nuevas técnicas de reconversión de la pesquería, hizo desaparecer gran parte de la flota, quedando ésta reducida a lo que pudiéramos llamar, embarcaciones artesanales, "traiñas", desapareciendo casi totalmente las industrias pesqueras, desde hacía tiempo instaladas.

Los pescadores ceutíes con sus pequeños barcos, la reparación de las redes en el muelle de Comercio y sus desplazamientos para contemplar la variante del tiempo atmosférico, le dan una característica singular a la ciudad.

Sin embargo, todo no fue causa negativa en la reconversión. Y así la Cooperativa del mar, siguiendo la tradición almadrabera que data del siglo XVII, cala la almadraba en la bahía Sur con una técnica nueva revolucionaria de esta actividad, traída a Ceuta por los japoneses que han formado una sociedad con los componentes de dicha cooperativa.

Consiste la misma en tener en la almadraba, unas jaulas convertidas en piscifactorías. En las mismas los túnidos atrapados en las redes, son engordados, llegando a alcanzar peso de hasta 600 kilos en un plazo de tres meses. El engorde se realiza con caballas traídas de Noruega. Una vez sacrificados y despojados de tripas y entrañas son llevas en una especie de ataúdes al aeropuerto de Málaga, desde donde son transportados al país del Sol naciente.

El mar que perfila un litoral accidentado origina diversas calas en las que se encuentran las playas del Tarajal, Miramar, Chorrillo, de la Peña, del Sarchal, San Amaro, Benítez, Calamocarro, Benzú...

Las especies marinas más habituales de la pesquería ceutí, son los túnidos: atún, bonito, melva y la caballa que de alguna forma define a los ceutíes, ya que son llamados "Caballas" y la reproducción de ese pez en la solapa proclama su naturaleza. Característicos de estas aguas son los boquerones "de mingote" y "los vitorinos" gruesos como las sardinas.

Asimismo son capturados, el marrajo, "la aguja palá" o pez espada, meros, abadejos, rascacios, rubios, sargos, bodiones, doradas, perezosas, besugos...

También abundan los pulpos, sepias, calamares y como no, toda la diversidad de mariscos: centollos, langostas, gambas, langostinos, almejas...

Indudablemente los elementos marinos citados son la base principal de la gastronomía ceutí, aunque no es la única.

El ceutí es muy dado, por su idiosincrasia andaluza a tomar el aperitivo, basado principalmente en los caldos jerezanos aderezados con mariscos.

La repostería también tiene un significado especial empleándose habitualmente las masas azucaradas y bañadas en miel, cremas ... Destacan los postres conocidos como "Trenzas de Agustina" y "Flan de Almendras Revellín".

El gran poeta Luís López Anglada, cantó así este bello soneto a la "Ceuta Marinera".

Ceuta es pequeña y dulce; está acostada
en los brazos del mar, como si fuera
una niña dormida que tuviera
la espuma de las olas por almohada.
Ceuta canta latines, cristianada
con la sal del estrecho marinera,
y empina su blancura campanera,
al espejo del mar acicalada.
Ceuta es una andaluza niñería
que, si saltar pudiera, saltaría
la comba de agua y sal del océano.
Y allí está, entre la arena y la muralla
como una niña que bajó a la playa
y se fue a la madre de la mano.